Compositores

Mozart, Wolfgang Amadeus

mozart

 

Wolfgang Amadeus Mozart

(1756 Salzburgo - 1791 Viena)


Compositor austríaco. Es quizá el músico más universalmente conocido, y en sus composiciones encontramos ejemplos de todas las formas contemporáneas.

 

Sus primeras lecciones musicales las recibió de su padre, Leopold Mozart, el cual, al percatarse del talento del niño, dedicó todos sus esfuerzos a su educación.

 

Realizó junto con su padre y su hermana varios viajes para darse a conocer como pianista, entre ellos una gran gira en la que durante cuatro años dieron conciertos por toda Europa occidental.

 

Sus primeras composiciones publicadas, una serie de sonatas para violín y piano, datan de esta época, así como otra serie de piezas para piano, sus primeras sinfonías, algunas arias y otras piezas de música religiosa. En estas funciones tocaba el clave, el órgano y el violín, a la vez que leía conciertos a primera vista y demostraba su talento improvisatorio. Esta gran gira también supuso para Mozart el acercamiento a la música europea de su época, que absorbió y mejoró en sus composiciones.

 

Pronto comienza a recibir encargos, que compagina con las enseñanzas musicales y generales que recibía de su padre (Mozart no fue nunca a la escuela) y con los constantes viajes que seguía realizando. En 1767, la familia se traslada a Viena, donde Mozart recibe el encargo de su primera ópera, la ópera bufa La finta semplice. También escribió en Viena el singspiel Bastian y Bastiana, una Misa Solemne, un concierto para trompeta, varias sinfonías y sus primeros lieder.

 

Más tarde regresan a Salzburgo, allí Mozart es nombrado kapellmeister (maestro de capilla) del arzobispo, y a finales de 1769 emprende junto con su padre el primero de los tres grandes viajes que realizó a Italia, familiarizándose así con la música italiana. Durante este viaje compone nuevas sinfonías, arias, música religiosa, su primer cuarteto de cuerda y su primera ópera seria: Mitridate, Re di Ponto, cuya representación en Milán, dirigida por él mismo, supuso un éxito triunfal y fue el origen de nuevos encargos.

 

Pasaron algunos años en los que casi no salió de Salzburgo, durante los cuales escribió gran número de obras, sobre todo composiciones religiosas, la ópera bufa La finta giardiniera, compuesta durante un breve viaje a Viena, numerosas sinfonías y conciertos para piano, violín, fagot y oboe, el Quinteto de cuerda, varios divertimentos y serenatas, y la ópera Il Re Pastore.

 

Finalmente en 1777 se dirige, esta vez con su madre, primero a Mannheim y más tarde a París. A su regreso, su padre había conseguido para él el cargo de organista de la Corte, cargo que oprimía a Mozart, pues le restaba libertad para darse a conocer en otras cortes europeas.

 

Su descontento fue en aumento, hasta que renuncia a sus obligaciones oficiales y comienza a intentar ganarse la vida como músico independiente, instalándose en Viena. Pero los encargos no se sucedían con la rapidez que Mozart hubiese deseado, y pasó por frecuentes periodos de estrecheces económicas, a pesar de que no dejó de componer.

 

La última ópera que escribió fue La Flauta Mágica. En Junio de 1791 recibió el encargo de componer un Requiem, obra en la que trabajó durante los últimos días de su vida, agobiado por los acreedores mientras se iba acentuando su mala salud.

 

La idea de que escribía el Requiem para su propia muerte debió hacerse cada vez más presente cuando enfermó de una fiebre reumática de la que moriría quince días más tarde. Fue enterrado en una fosa común en el Cementerio de San Marcos.